Hoy quiero hablarles de una página muy buena a la hora de estudiar: Lang 8.
Se trata de una red socialgratuita donde podemos practicar cualquier idioma mediante la redacción de textos cortos, sobre el tema que nos guste.
Luego de armar nuestro perfil con algunos datos personales debemos agregar cuál es nuestra lengua materna y cuáles idiomas estamos estudiando. Con el cruce de estos datos, otros usuarios cuya lengua natural sea la que nosotros estamos estudiando van a corregir nuestros escritos.
El tema puede ser cualquiera: nuestra vida, opiniones, ficciones, lo que más nos guste.
Por medio de Lang 8 no sólo he mejorado bastante mi redacción en japonés y he olvidado menos kanji, sino que también hice amigos en Japón y Argentina con quienes comparto ahora mi pasión por la cultura de oriente.
Hoy me llegó por correo esta información y quería compartirla con ustedes: esta semana hay hasta un 35% de descuento en el negocio oficial de Sanrio Argentina, ubicado en la localidad de San Isidro.
Si lo visitan, cuenten que pudieron comprar ;).
En las últimas décadas el concepto de kawaii - traducible como tierno o lindo - ha predominado en la cultura popular japonesa. Desde personajes como Hello Kitty o Rilakkuma hasta la estética de la moda o la decoración en adultos, se ha transformado en un concepto hegemónico en los codigos del markenting: cualquier producto o servicio del mercado tiene su cuota de kawaii.
Esta tendencia no existe en Occidente, donde cualquier manifestación infantil está restringida a la niñez.
Autobus de Hachiko
En la entrada de hoy voy a hablar de cómo lo kawaii se manifiesta en la relaciones institucionales japonesas por medio de las mascotas. Y no estoy hablando de perros o gatos de compañía sino de aquellos personajes que representan desde la policía hasta los museos. Siendo un concepto que implica calidez crea un puente más cercano con los ciudadanos al mismo tiempo que rompe con ciertas estructuras rígidas implícitas.
El hermano mayor tiene ropa azul mientras que el menor está vestido de rojo. Su morfología es extraña, de tipo fálica y me recuerda a los coneheads pero en color rosa.
Actualmente la Torre de Tokyo tiene su popularidad en baja luego de la inauguración del Tokyo Sky Tree ,que se construyó para facilitar las transmisiones digitales. En consecuencia, los hermanos Noppon parecen estar redireccionando su carrera hacia algo un poco mas hentai como lo ilustra este enlace.
Sorakara-chan - Tokyo Sky Tree
Sorakara-chan festejando tanabata
El Tokyo Sky Tree es seguramente el icono actual de la modernidad japonesa y no podía faltarle una mascota: Sorakara-chan, una niña con el cabello en forma de estrella y un vestido con el mismo tramado que la torre.
Pipo-kun - Policía Metropolitana de Tokyo
Una de las mascotas más populares es Pipo kun y pertenece a la Policía Metropolitana de Tokyo. Su imagen está presente en todas las comisarías de la ciudad ya sea en los carteles indicadores o en forma de peluches decorando los escritorios.
Hikonyan - Castillo de Hikone
Este simpático gatito vestido de samurai es la mascota del castillo de Hikone, uno de las pocas estructuras originales de este tipo en Japón. Su casco con cuernos es similar al que usaba Naokatsu, un daimyo local quien construyó el castillo.
Hikonyan entra en la categoría de Yuru Kyara(ゆるキャラ) como se llama a las mascotas que representan a una ciudad.
Sento-kun - Ciudad de Nara
Fue creado en 2010, con motivo de la celebración de los 1300 años de la fundación de Nara. Con cuerpo de Buda pero con cuernos de ciervo, animales que son un símbolo de esa ciudad.
Yuru Kyara Matsuri (ゆるキャラまつり)
Una vez al año en la ciudad de Hikone, se celebra el festival Yuru Kyara donde concurren todas las mascotas de las ciudades japonesas. En los últimos años han asistido alrededor de 3 millones de personas.
Cada uno de los personajes hace una actuación ante el público y es posible comprar toneladas de merchandising.
Uno de los doramas que más me han gustado en los últimos tiempos es Utahime (2007). Gracias a la sugerencia de mi dealer de series japonesas llegó a mis manos esta novela que lo tiene todo: romance, comedia, drama e historia.
Durante los últimos momentos de la Segunda Guerra Mundial, en el sur de la isla de Shikoku rescatan a un soldado que aparece flotando a la deriva en el mar. Milagrosamente sobrevive, pero ha perdido completamente su memoria; una familia local - compuesta por una pareja y dos hijas - deciden adoptarlo y rebautizarlo como Taro Shimanto. Juntos viven en una pequeña comunidad en la que son dueños del único cine, donde se estrenaban todas las novedades de Hollywood. En escenario de fondo es un Japón vencido y recientemente liberado de la ocupación de EE.UU.
Los años pasan, las niñas crecen y la menor comienza a ver a Taro con ojos de mujer y ahí es cuando comienzan los enredos.
Hasta ahí es sólo una historia de amor bonita, pero ¿Qué hizo de Utahime una de mis preferidas?
En primer lugar el escenario natural que la rodea: al contrario de muchos doramas no estamos en grandes ciudades, sino en un pueblo cerca de Nakamura, Shikoku. El mar, la vegetación y las montañas crean una atmosfera tan fresca y espontánea como los protagonistas.
En segundo lugar, el marco histórico. No hay fechas exactas pero podemos usar como referencia que en uno de los capítulos se estrena en el cine "Rebelde sin Causa" (1955). La guerra se había perdido, la ocupación norteamericana había finalizado dejando secuelas culturales y Japón se estaba reconstruyendo luego de dos bombas nucleares y perdidas humanas y materiales incalculables. Si bien la serie nunca pierde el tono de comedia romántica, hay varios momentos en los que unas breves lineas de dialogo bastan para comprender la huella profunda que la guerra había dejado en esa generación.
En un capitulo Taro Shimanto trata de convencer a un aprendiz de yakuza para que abandone el mundo del delito: -"¿Por qué te convertiste en un matón? Tus padres deben estar llorando". El joven mafioso le cuenta entre llanto y bronca: -"Mis padres vivían en Hiroshima y fueron victimas de la bomba. Toda la ciudad desapareció en un destello, cientos de miles murieron. Pero el que ganó la guerra es recordado como La Rectitud y cualquier cosa que haga será justicia. ¿¡Entiendes!? Si eres fuerte, nadie tendrá quejas de ti ¿Hay algún sentido en vivir de forma honrada?"
En tercer lugar, Tomoya Nagase. Puede que a veces haga algunos papeles repetidos - ¿Cuántas veces hizo ya de yakuza? - pero siempre me hace reír. Y en esta oportunidad también me hizo emocionar.
Por último, me encantaría dejarles el opening o un trailer, pero no encontré ninguno de los dos. Así que les dejo el video de la canción Seisyun de Tokio, banda que lidera Nagase y que es parte del OST del dorama.
El sábado pasado se celebró el Festival de la Luna y fue por primera vez en Av. de Mayo en lugar del tradicional Barrio Chino. La idea fue inteligente porque en los últimos años todas las festividades de la colectividad china han convocado tanta gente que las pequeñas calles de Belgrano se volvieron insuficientes y era realmente agobiante asistir a esos eventos.
Llegué pasado el mediodía con mucho apetito, el cual pronto sacié en varios de los puestos de comida. Mis preferidos de la tarde fueron: los langostinos fritos (¡Los amo! ¡Podría comer miles!), el té de calabaza y el tercero es algo que nunca había probado: una especie de roll envuelto con masa fila y relleno de verduras, pollo y una salsa agridulce... ¡Excelente descubrimiento culinario!
La cocinera haciendo mi roll
También estaban los típicos puestos de regalos, muy lindos pero nada que no se consiga en la calle Arribeños.
Habían algunas personas que escribían carteles con caligrafía tradicional, algo que siempre me ha llamado la atención. Tal vez en un futuro cercano tome clases de shodo... ¡Quién sabe!
Uno de los momentos más altos de la jornada fue cuando subió al escenario Ignacio Huang, actor de la película Un Cuento Chino.
Otro fue cuando figuras representativas de dioses de Taiwan comenzamos a bailar música pop con el público. Investigué un poco sobre esto y leíque es una tendencia que comenzó en el mismo Taiwan hace unos años como una forma innovadora de promocionar su propia cultura.
Dioses al ritmo de la música electrónica
Cuando descubro este tipo de información percibo con más claridad una de las brechas que más nos separan de Oriente: la capacidad de adaptarse y asimilar lo nuevo con lo viejo, es la fórmula que logra la supervivencia de su cultura y la facilidad con la que nosotros la hemos aceptado e incluido en nuestra cotidianidad.
¿Alguien se imagina que un país de Occidente promocionaría su cultura con un Jesús o un Mahoma bailando una canción de Soda Stereo? Aún nos queda mucho por aprender.
Uno de los platos japoneses que más me gustaron durante mi viaje fue el Okonomiyaki (お好み焼き); lo comí en Osaka y Kyoto -no tuve tiempo durante mi breve estadía en Hiroshima- y me encantó la combinación de sabores de Occidente con Japón.
Esta semana me prepuse reproducirlo en mi hogar, con las limitaciones que implican no tener un grill donde cocerlo y seguramente no disponer del 100% de los ingredientes indicados. Busque una receta y me encontré con decenas... con y sin fideos, estilo Osaka o Hiroshima, con más o menos verduras, en una sola capa o con varias... ¡todas me gustaban y no podía decidirme por una sola!
Así que tomé una decisión poco ortodoxa que fue hacer una versión personal, como resultado de varias que me habían gustado.
El producto final fue muy delicioso... ¡El segundo intento ya se hace desear!
Ingredientes:
2 huevos
1/2 taza de caldo dashi
3/4 taza de harina
200 grs de carne de cerdo
150 grs de camarones
Repollo rayado
Cebolla de verdeo picada
Mayonesa
Ketchup
Jengibre
Katsuobushi
Salsa de Soja
El dashi y el katsuobushi se pueden conseguir en el Barrio Chino de Belgrano o en el negocio Casa Japonesa (Venezuela 2132, Capital Federal ).
1- Cortar la carne en tiritas y cocerla. Hervir los camarones.
2- Batir mucho los huevos, luego agregar el caldo dashi y finalmente la harina. Continuar batiendo para integrar bien los ingredientes.
3- Agregar las verduras (repollo y verdeo), seguir batiendo y finalmente agregar la carne y camarones.
4- Calentar la sartén. Verter una parte del contenido y exparcirlo como si fuera un panqueque; cuando se dore, se da vuelta.
Con la mezcla que logré pude preparar tres "panqueques".
5- Apilarlos en un plato y en el medio poner la salsa que hice con: salsa de soja, ketchup y jengibre en polvo.
6- Finalmente, en la parte superior agregar mayonesa y el katsuobushi.
Mi día comenzó un rato después del mediodía en Nichia Gakuin, donde estoy haciendo un curso sobre historia japonesa. Cecilia Onaha -docente a cargo- hace un recorrido desde la prehistoria hasta la era Showa en un seminario que durará dos meses y medio. La objetivo es hacer un repaso por el hechos más destacados y poder profundizar luego en los hechos que más nos interesen. El motivo principal por el que me inscribí es que durante mis años en la carrera de Ciencia Política de la UBA sólo se ven sucesos históricos de Asia en países que fueron colonias y, como no es el caso de Japón, nunca leí ni una linea sobre ellos. Personalmente a futuro me gustaría comenzar a estudiar más sobre el sistema de partidos y otras instituciones políticas japonesas y confió en que este curso me dará las herramientas básicas para poder analizarlas.
Luego de una rica merienda y un paseo por el centro de Buenos Aires, fuimos hacia el encuentro con Eizo Sakamoto. ¿Quién es este señor? Un cantante japonés -y en mi humilde opinión- la mejor voz del metal nippón; es el líder de Anthem una banda heavy old school y también de Animetal, un proyecto que versiona canciones de anime con estilo metalero. En Argentina es conocido más por la segunda banda, así que cada vez que nos visita sólo canta animesongs.
La primera vez que lo vi en persona fue en 2008 y recuerdo que casi me muero de la alegría cuando pude saludarlo un ratito antes del show y balbusearle algunas palabras en japones (en aquel entonces estaba en mi primer año de estudio). Las vueltas de la vida y el azar del facebook hicieron que vuelva a ganar un meet & greet, donde pude cruzar un breve dialogo sobre Anthem y la posibilidad de que vengan alguna vez a este país -la cual por el momento es muy baja-; al final de la charla me gane un "Nihongo jouzu!" de Eizo.
Los autógrafos de Eizo
El show comenzaba a las 2 AM... no quedaba otra que hacer tiempo. Primero fuimos hasta Nikkaidonde cenamos un delicioso tempura y sashimi, finalizando con un helado de sésamo; cuando terminamos el último bocado aún eran las 10.30 PM... había que seguir perdiendo el tiempo.
La sopa de miso con la que comenzamos la cena
Volvimos a Av. Corrientes donde recorrimos librerías y ahí encontramos dos hallazgos: el primero tiene como título "El Complot del Emperador Amarillo" y es una novela corta de origen norteamericano, la cual es un ejemplo de la propaganda antijaponesa durante la Segunda Guerra Mundial. Data de 1944 y parece orientada a un público joven ávido de historias de aventuras.
El segundo libro se llama "De aquí para allá", un texto autobiográfico de Saburo Okita quien nació durante la década de 1910, vivió la guerra y fue protagonista de la reconstrucción de Japón a mediados de siglo XX.
Mis hallazgos literarios
¡Por fin se hicieron las 2 AM y comenzó el show! Una hora completa a puro animetal \m/
Tocó todos los temas que esperaba, incluido mi preferido "Soldier Dream" que cante a los gritos desde principio a fin (perdón a las pobres personas a mi lado).
Una sábado excelente... el próximo nos toca China y el Festival de la Luna... またね...!